Paso 3
Por qué explotamos o nos cerramos en banda:
la psicología de la respuesta de "lucha o huida"

Escenarios de ataque y retirada:
cómo el cerebro elige entre la ira y la apatía
En el Paso anterior, comparamos el Fondo Negativo con el agua turbia de un vaso. Sin embargo, esa "turbidez" no siempre es igual. A veces burbujea y espumea, haciéndonos hervir por dentro. Otras veces se asienta en el fondo como un sedimento denso y pesado que agota nuestra energía vital y nos roba las ganas de movernos.
Esto no ocurre al azar. Todas nuestras reacciones negativas provienen, en esencia, de dos programas de supervivencia instintivos y ancestrales que la naturaleza ha grabado en nosotros: "¡Ataca!" (enfrenta la amenaza) o "¡Huye/Paralízate!" (evita la amenaza).
Aunque ya no pasamos el día huyendo de tigres dientes de sable, estos códigos biológicos siguen gobernando nuestra vida emocional. En este Paso, analizaremos cómo estas dos estrategias ancestrales se manifiestan en tus reacciones cotidianas. Al terminar, es probable que reconozcas tu propio guion habitual de estrés.


