Paso 2
Cómo localizar emociones ocultas en el cuerpo y descifrar las señales de estrés: la interocepción

Dónde residen la ira y el miedo:
el mapa psicosomático y la tensión muscular
Tu cuerpo es el interlocutor más honesto que tienes. Es incapaz de mentir o fingir. Mientras tu mente puede convencerse de: «Estoy tranquilo», «Esto no me ha afectado» o «Todo va bien», tu cuerpo nunca engaña. Refleja al instante tu verdadero estado a través de tensiones, bloqueos y malestar.
Nos hemos acostumbrado tanto a vivir «dentro de nuestra cabeza» que hemos olvidado por completo cómo escuchar este lenguaje sabio y veraz. Normalmente solo prestamos atención al cuerpo cuando empieza a «gritar» de dolor. Sin embargo, el cuerpo susurra constantemente pistas sobre nuestro estado emocional, pistas que ignoramos de forma persistente.
¿Y si pudieras aprender a entender ese «susurro»? ¿Y si tu cuerpo pudiera convertirse en un detector de alta precisión para las emociones ocultas, activándose mucho antes de que tu mente racional se dé cuenta de que existen? En esta lección empezamos a dominar ese lenguaje olvidado.


