Paso 7
Cómo dejar de ser "conveniente" y empezar a vivir:
el síndrome del complaciente

La respuesta de sumisión:
por qué la amabilidad es a menudo un instinto de supervivencia
"Sé buena niña." "No des problemas." "Asegúrate de no molestar a nadie." "¿Qué dirá la gente?" Desde pequeños, muchos de nosotros aprendemos a ser "buenos". En este contexto, ser "bueno" significa cumplir las expectativas de los demás, reprimir nuestros deseos auténticos y no causar ni la más mínima "molestia" a nadie.
Aprendimos tan bien esa lección que nos convertimos en actores consumados. Interpretamos el papel del hijo perfecto, el padre abnegado, el empleado dócil y el amigo incondicional. Sonreímos cuando queremos llorar; asentimos cuando queremos decir "no"; callamos cuando todo en nosotros quiere gritar.
Nos volvimos perfectos, cómodos y "buenos"... pero completamente vacíos por dentro. Cambiamos nuestra energía vital por la seguridad efímera de la aprobación ajena. En este paso hablaremos de cómo salir de esta jaula dorada y recuperar tu derecho a ser auténtico y vibrante, en lugar de simplemente "conveniente".


