Paso 2
Por qué nos rendimos antes de empezar: el síndrome de la indefensión aprendida

Cómo el miedo a la felicidad (querofobia) y los fracasos del pasado bloquean tu futuro
Recuerda tu infancia, cuando tu imaginación no tenía límites: querías ser astronauta, construir un castillo o salvar el mundo. En ese universo, la palabra «imposible» no existía. Pero entonces algo cambió. Poco a poco, casi sin que te dieras cuenta, una voz tranquila pero tremendamente persuasiva se instaló en tu cabeza.
Empezó a susurrarte las «verdades de la vida»: «Sé realista», «Eso no es para ti», «Ni lo intentes, total, vas a fracasar», o «La felicidad dura poco; al final solo quedan la vejez y la enfermedad».
Esa voz no es tuya. Es la voz de las creencias «asesinas de sueños». Son el tipo más peligroso de «virus mental». Su único objetivo es destruir en la raíz cualquier impulso hacia el crecimiento, la alegría y el desarrollo. Actúan como una interferencia tóxica en la frecuencia de tus deseos. En este paso aprenderás a reconocerlas y a plantar cara.


