Paso 2
Cómo programarte para el éxito:
autoeficacia y mentalidad de crecimiento

Por qué creer en ti mismo genera energía:
dopamina y el efecto Pigmalión
Imagina dos coches en la línea de salida de una carrera. Uno tiene el depósito lleno de agua. El otro está lleno de combustible de alta octanaje. Por fuera son idénticos, pero el resultado de la carrera ya está decidido.
Nuestras creencias funcionan exactamente como ese combustible. Si nuestro "depósito" interior está lleno de creencias ciegas como «nunca lo lograré» o «todo esto no sirve para nada», no llegaremos ni a la salida. Pero cuando elegimos «repostar» con una sustancia diferente, nuestro potencial se vuelve prácticamente ilimitado.
Este tipo específico de combustible es lo que llamamos Creencias Motor. Son la clase más poderosa de creencias verdaderas. Su única función es generar motivación, inspiración y una fe inquebrantable en tu propia capacidad. No son simples herramientas que te ayudan en el camino; son el motor que te impulsa hacia adelante. En este paso, exploraremos los principales tipos de estos impulsores mentales.


