Paso 4
Cómo dejar de comer en exceso de forma natural:
Alimentación consciente y reconexión con las señales de hambre

Por qué nunca te sientes saciado:
El retraso de la leptina y el entrenamiento de la interocepción
Hemos aprendido a "escuchar" a nuestro cuerpo e incluso a evocar sensaciones agradables en él mediante el poder del pensamiento. Pero para que ese diálogo se vuelva verdaderamente profundo, necesitamos que ocurran dos cosas: aprender a oír sus señales más sutiles, y dejar de ahogarlas con el constante "ruido" que las rodea.
Nuestro cuerpo siempre nos está hablando, pero casi siempre estamos demasiado ocupados para escucharlo, o demasiado "llenos" para sentirlo. Seguimos moviéndonos, corriendo de un lado a otro, y al menor indicio de hambre —por leve que sea— lo silenciamos de inmediato con comida.
En este Paso exploraremos dos prácticas fundamentales que te ayudarán a crear las condiciones para un diálogo genuino con tu cuerpo. La primera te enseñará a escucharlo en completo silencio. La segunda, a percibir sus señales de hambre y saciedad, con las que hace tiempo perdimos el contacto.


