Paso 1
Cómo elegir tus emociones en lugar de reaccionar:
el modelo ABC

Por qué reaccionamos de forma automática y cómo funciona la valoración cognitiva
Imagina que entras en un gran supermercado. Los estantes están repletos de miles de productos: algunos nutritivos y beneficiosos, otros en mal estado, tóxicos o dañinos. Te acercas a un estante, coges un paquete en mal estado, lo metes en el carrito y dices: "¿Qué iba a hacer? Estaba justo ahí delante; no tenía elección." Absurdo, ¿verdad?
Sin embargo, así es exactamente como el 99% de nosotros gestionamos nuestros estados internos. "Cogemos del estante" la emoción que tenemos más cerca —el resentimiento, la irritación o la ansiedad— y la metemos dócilmente en nuestra cesta sin pensarlo dos veces.
Hemos olvidado la verdad más fundamental sobre nuestro mundo interior: no estamos en una prisión, estamos en un supermercado. Siempre tenemos una elección. En este Paso, recuperaremos ese derecho olvidado: el derecho a elegir conscientemente lo que sentimos.


