Paso 2
El peligro oculto de reprimir las emociones:
por qué la supresión emocional no funciona

El peligro de 'aguantarse':
entendiendo el efecto rebote emocional
«¡Contrólate!» «¡No seas tan sensible!» «¡Aguanta el tipo!» Desde pequeños, nos han condicionado a creer que regular las emociones significa apretar los dientes, forzar una sonrisa y fingir que todo va bien. Nos enseñaron que una persona «fuerte» es simplemente alguien que oculta lo que siente.
Este mecanismo se conoce como supresión emocional. Lo usamos con tanta frecuencia que hemos llegado a creer que es la única forma de lidiar con la negatividad. Nos decimos que si no mostramos la emoción, esta desaparecerá como por arte de magia.
Pero eso es una ilusión peligrosa. Imagina intentar mantener una pelota inflada bajo el agua. Requiere un esfuerzo enorme. Y cuanto más la hundes, con más violencia intenta salir a la superficie. En este Paso, vamos a analizar por qué la supresión no es una solución, sino una bomba de relojería psicológica que actúa en silencio dentro de ti.


