Paso 9
Por qué la pereza es un escudo y no un defecto:
la psicología de la procrastinación

La ley de la conservación de la energía y la abulia:
diferenciar la resistencia del agotamiento del sistema
«¡Deja de ser tan perezoso/a!», «¡Espabila!», «¡Haz un esfuerzo de una vez!». Desde pequeños nos enseñan que la pereza es nuestro principal enemigo: una señal de debilidad, falta de voluntad y mal carácter. Nos han condicionado a combatirla, castigándonos y tratando de «superarla» a base de fuerza de voluntad.
Esta guerra permanente contra la pereza consume una cantidad enorme de energía interna y casi siempre termina en derrota. Nos quedamos con una sensación de culpa y una autoestima cada vez más dañada, mientras que la pereza sigue intacta.
Pero ¿y si la pereza no fuera el enemigo? ¿Y si no fuera la causa del problema, sino un síntoma vital? ¿Y si la pereza no fuera un error del sistema, sino una respuesta completamente sana y sabia de tu psique ante la autoexigencia excesiva? En esta lección declararemos una tregua con nuestra pereza y aprenderemos a descifrar el mensaje crucial que intenta transmitirnos.


