Paso 2
Cómo recuperar tu vitalidad a través del sueño, la alimentación y la libido: biohacking energético

Ritmos circadianos y picos de insulina:
por qué tu rutina importa más que las horas dormidas
Imagina a un atleta de élite preparándose para los Juegos Olímpicos. Puede tener un talento extraordinario y entrenar más que nadie, pero si solo duerme cuatro horas, se alimenta de comida basura y malgasta sus fuerzas en noches de fiesta, jamás llegará a ser campeón. Su cuerpo, sencillamente, no aguantará la exigencia.
Rara vez nos vemos como "atletas de la vida", pero el principio es exactamente el mismo. Tu cuerpo es tu instrumento principal. Si no le proporcionas un combustible de calidad y un mantenimiento regular, no tendrás la energía necesaria para disfrutar, crear ni alcanzar tus metas.
En el paso anterior identificamos los principales "agujeros negros" por los que se escapa tu vitalidad. Hoy profundizamos en las tres fugas físicas más importantes —el sueño, la alimentación y la energía sexual— y te damos instrucciones claras para "taparlas".


