Paso 2
Cómo dominar tus deseos:
Metacognición y autorregulación

Qué son los 'deseos de segundo orden' y cómo convertirte en el director de tu propia vida
Imagina una orquesta sin director. Cada músico toca cuando le apetece. El violín suena demasiado fuerte; la batería entra antes de tiempo. El resultado es pura cacofonía. Pero entonces el director sube al escenario. Él no toca ningún instrumento; su trabajo es coordinar a los demás. Indica a los violines que bajen el volumen y da la entrada a las trompetas para su solo. El caos se transforma en armonía.
La misma lógica se aplica a nuestros deseos internos. Todos tenemos una "orquesta interior" formada por impulsos distintos que compiten constantemente por nuestra atención. Son nuestros deseos de primer orden (por ejemplo: "quiero mirar el móvil


