Paso 5
Por qué recaemos tras las prohibiciones estrictas:
hipercompensación y el efecto péndulo

Enantiodromía, el efecto 'y qué más da' y cómo recuperar el equilibrio sin culpa
Imagina a alguien que ha seguido una dieta estrictísima durante años y de repente se encuentra ante un banquete. ¿Qué crees que hará? Casi con toda certeza se dará un atracón, comiendo hasta sentirse mal físicamente.
O piensa en un niño al que siempre le prohibieron los videojuegos. En cuanto tenga acceso a una consola, jugará días enteros sin dormir, sin comer y sin atender ninguna responsabilidad.
Este fenómeno se conoce como hipercompensación o «efecto rebote». Cuando reprimimos un deseo natural de forma demasiado severa durante demasiado tiempo, en el momento en que recuperamos la libertad solemos «perder los frenos» y nos vamos al extremo contrario, intentando desesperadamente «recuperar el tiempo perdido». Esta fase puede resultar aterradora y a menudo genera una intensa culpa: «¡He perdido el control! ¡Estoy fallando!» Sin embargo, en realidad se trata de una etapa completamente normal e incluso necesaria en el camino hacia un verdadero equilibrio sistémico.


