Has realizado un trabajo extraordinario. Con las herramientas de los niveles anteriores, has aprendido a localizar y neutralizar tus dogmas más perjudiciales. Tu mundo interior es ahora mucho más limpio y libre.
Sin embargo, no vivimos en el vacío. Cada día, el mundo digital intenta «instalar» nuevos virus en tu «ordenador» a través de las noticias, la publicidad y el contacto con personas dogmáticas. Una «limpieza» puntual es un gran comienzo, pero sin una higiene mental diaria, tu mente volverá a saturarse con rapidez.
Este Nivel está dedicado al arte de mantener la claridad. Pasamos del papel del «cirujano» que extirpa tumores al del «especialista en estilo de vida». Dominarás hábitos cotidianos sencillos pero eficaces que convierten el pensamiento claro en tu estado natural de ser, y no en un esfuerzo puntual.