Paso 2
Cómo crear nano hábitos con Kaizen:
Pequeños pasos que de verdad se consolidan

Por qué fracasan los grandes objetivos:
Cómo los nano hábitos reprograman tu cerebro para el cambio
«¡El lunes empiezo de cero! Me levantaré a las 5 de la mañana, correré una hora, aprenderé 100 palabras nuevas al día y meditaré cada mañana.» ¿Cuántas veces nos hemos hecho estas promesas heroicas? ¿Y cómo terminaron casi siempre? Un día, dos, quizás una semana de entusiasmo... y luego el bajón, una oleada de culpa y el regreso completo a los viejos hábitos.
Estamos enganchados a la idea del «todo o nada». Creemos que los grandes cambios exigen un esfuerzo monumental, casi sobrehumano. Pensamos que hacer 50 abdominales cada día es «progreso de verdad», mientras que hacer 20 una vez por semana es «prácticamente nada».
Pero ¿y si esa misma creencia es la que está saboteando nuestro crecimiento? ¿Y si, a largo plazo, un pequeño paso garantizado a la semana es mucho más poderoso y efectivo que siete promesas heroicas incumplidas? En este Paso exploraremos la paradójica pero fundamental fuerza de los pequeños pasos.


