Paso 5
Cómo detener la sobrecarga de dopamina:
calma la tormenta y mantén el foco

Por qué la sobrecarga de dopamina destruye el autocontrol:
cómo recuperar el control inhibitorio
Imagina que has pasado mucho tiempo avivando el fuego en una chimenea. Por fin las llamas se elevan: potentes, brillantes y cálidas. Sientes una oleada de alegría y satisfacción. Pero ese mismo calor que te deleita empieza a derretir todo lo que hay en la habitación: la cera de las velas, los marcos de plástico, las cubiertas de los libros. Tu hermoso fuego ha creado el caos.
Algo muy similar puede ocurrir en nuestra mente. Cuando vivimos un momento de alegría intensa y culminante (un estallido de placer o deleite profundo, por ejemplo), esa enorme energía puede producir un efecto secundario inesperado. De repente, surge dentro de nosotros un enjambre de pequeños deseos dispersos y febriles.
Te sientes maravillosamente bien, pero al mismo tiempo te sientes arrastrado en todas las direcciones: «¡Tengo que llamar a fulano ahora mismo!», «¡Y tengo que hacer esto!», «¡Ah, y debería comprar aquello!» Este «sobrecalentamiento» del sistema puede agotar rápidamente toda la alegría del momento cumbre. En este Paso aprenderemos a prevenir ese tipo de «sobrecalentamiento».


