Cómo soltar el rencor hacia los padres sin necesidad de perdonarles
Autor: Alex Guru | Tiempo de lectura: 6 minutos

El rencor hacia los padres no son simples 'malos recuerdos'. Es un programa activo y destructivo que funciona en silencio, en segundo plano, las 24 horas del día. Condiciona cuánto dinero ganas, cómo te relacionas con los demás e incluso tu salud física — manifestándose a menudo como un nudo crónico en la garganta provocado por el estrés.
La psicología tradicional y las enseñanzas espirituales suelen ofrecer la misma solución: 'Perdónales.' Te dicen: 'Intenta comprenderles — ellos también lo pasaron mal', 'Escribe una carta de perdón', 'Suéltalo.' Y lo intentas. Lloras, escribes cartas, meditas. Te sientes más ligero... durante aproximadamente una semana. Después, una llamada de tu madre o un comentario hiriente de tu padre bastan para que vuelvas a sentirte como un niño herido de cinco años.
¿Por qué ocurre esto una y otra vez? Porque el 'perdón', tal como se entiende habitualmente, no es más que poner una tirita sobre unos cimientos que se están pudriendo.
Con una mentalidad de ingeniero, quiero ofrecerte un enfoque diferente. No necesitas convertirte en un santo y perdonar a todo el mundo. Necesitas reparar el fallo sistémico que te mantiene bebiendo veneno mientras esperas que sea otro quien sufra.
En este artículo analizaremos la mecánica del trauma infantil en la vida adulta y sustituiremos el ineficaz ritual del 'perdón' por una tecnología práctica llamada 'Resolución'. Este artículo está escrito desde la perspectiva de la Ingeniería de Sistemas Familiares — por eso no encontrarás aquí moralina ('honra a tu padre y a tu madre') ni misticismo ('reza para pedir perdón'). Llegarás a comprender que el rencor no es un sentimiento — es una separación incompleta (un vínculo que no se ha roto).






