Paso 1
Recupera el control de tu vida:
domina el locus de control

Los beneficios ocultos del papel de víctima:
¿quién crea realmente tus emociones?
Piensa en la última vez que te sentiste ofendido, enfadado o profundamente irritado. ¿Cuál fue la primera frase que te vino a la mente para describir la situación? Lo más probable es que fuera algo como: «Me sacó de quicio», «Me hizo daño» o «Las noticias me dejaron destrozado».
Fíjate en que en todas estas frases eres un objeto pasivo. Es como si alguien o algo externo hubiera venido y te hubiera «inyectado» una emoción. En este modelo, tú eres la víctima y el mundo es el agresor. Esta perspectiva nos parece completamente natural —a menudo creemos en ella con tanta firmeza como creemos en la ley de la gravedad.
Sin embargo, esa frase aparentemente inocente y habitual —«Me ofendieron»— es el fundamento mismo del sufrimiento humano. Es una cadena invisible que te ata a la negatividad y te despoja de todo poder sobre tu propia vida. En esta lección aprenderás a identificar esa cadena y darás el primer paso para romperla para siempre.


