Paso 6
Por qué nos beneficiamos del sufrimiento:
la psicología de las ganancias secundarias

Los beneficios ocultos del papel de víctima:
por qué el subconsciente se aferra al dolor
"Quiero dejar de guardar rencor, pero no puedo." "Estoy agotado por esta ansiedad, pero no desaparece." Creemos sinceramente que nuestras emociones negativas son huéspedes no deseados de los que desesperadamente queremos deshacernos. Nos vemos como sus víctimas indefensas.
¿Pero y si esa no fuera toda la verdad? ¿Y si una parte de nosotros no solo se niega a soltarlas, sino que además obtiene un tipo de… placer amargo y peculiar de ellas? Suena provocador, pero seamos honestos con nosotros mismos. Recuerda lo extrañamente satisfactorio que puede ser pasar horas recreándote en tu propio rencor, repasando mentalmente cada detalle de una injusticia. O cómo una profunda autocompasión puede ofrecer una forma oscura y extraña de consuelo.
Este apego inconsciente a nuestro propio sufrimiento es el pegamento más fuerte que nos mantiene atrapados en la negatividad. Es la razón principal por la que a menudo "no podemos" librarnos de ella. En esta lección desmontaremos este mecanismo —con rigor y compasión a partes iguales— y lo expondremos tal como es.


