Paso 4
Cómo dejar de pedirle prestado energía a tu cuerpo:
domina la gestión de tu energía vital

Qué es el «agotamiento del ego» y por qué la fuerza de voluntad no dura para siempre
Imagina tu cuenta bancaria. Hay operaciones que la alimentan (el sueldo, los ingresos): eso es tu «haber». Y hay operaciones que la vacían (compras, facturas): eso es tu «debe». Para mantener una economía saneada, tus ingresos deben superar tus gastos. Es simple y evidente.
¿Pero alguna vez has pensado que tu vitalidad funciona exactamente igual? Cada día realizas decenas de «operaciones energéticas». Algunas de ellas —leer un libro que te inspira, pasear por la naturaleza o abrazar a alguien querido— ingresan energía en tu «cuenta». Otras —discutir con un compañero, consumir noticias angustiantes o machacarte con la autocrítica— la retiran sin piedad.
La mayoría de nosotros vive en un estado de profundo «déficit energético» sin ni siquiera saberlo. No sabemos qué acciones recargan nuestra batería interna y cuáles la agotan. En este paso aprenderás a gestionar tu presupuesto energético y a mantenerlo en un superávit estable y saludable.


