Paso 3
Cómo desarrollar inmunidad ante las mentiras y la manipulación: higiene mental

El efecto de verdad ilusoria: por qué empezamos a creer las mentiras si las escuchamos con frecuencia
Imagina que vives en una ciudad durante una epidemia de gripe. No puedes encerrarte en casa y dejar de relacionarte con el mundo. Tienes que ir al trabajo, al supermercado, quedar con personas. ¿Qué haces? Probablemente adoptas normas de higiene: te lavas las manos con más frecuencia, llevas mascarilla en lugares concurridos e intentas no tocarte la cara.
Con los "virus mentales" —los dogmas— ocurre exactamente lo mismo. Vivimos en una sociedad que está literalmente infestada de ellos. Se transmiten a través de conversaciones con compañeros de trabajo, publicaciones en redes sociales y cenas familiares. Es imposible aislarse completamente de ellos.
Sin embargo, puedes y debes establecer protocolos de higiene mental. Son acciones cotidianas sencillas que crean una especie de "inmunidad" e impiden que los dogmas ajenos se infiltren en tu mente y se conviertan en propios. En este Paso aprenderemos tres de estas reglas fundamentales.


